Semana 38 – El amigo enemigo

Introducción

A tu enemigo lo conoces. Por el contrario, en una amistad saludable, se marca el camino y se promueve el desarrollo. Cuando no sabes si de verdad puedes confiar en tus amigos compruébalo. Son los que no alimentan engaños.

Aquellas personas que buscan nuestra amistad no tienen que ser masa de aceptaciones ni un apoyo incondicional, es decir, alguien que conviniera en todo lo que dijéramos.

Alguien que solo quiere ser amable conmigo y apoyarme sin jamás oponerse ni desafiar nada de lo que digo y hago, no me ayudará a crecer y a mejorar. Un amigo auténtico cuestionará mi actitud y mis palabras, y al mismo tiempo aceptará mi persona sin condiciones. Tiene que ser alguien que me respeta y me quiere lo bastante para ser capaz de oponerse a lo que digo y lo que hago, sin que su oposición a mis palabras o acciones llegue a cambiar lo que siente por mí como persona.

Tener amigos nos ayuda a mirar el mundo de otra manera. A tomar distancia de ciertas reflexiones o a radicalizar algunas ideas con argumentos más profundos. Puede surgir una amistad fugaz que se da en un momento puntual o la persona oculta que está ahí por el resto de nuestra vida. Están las amistades que se limitan a entornos concretos, como el laboral o familiar. O las que surgen por azar. Un buen día se cruzaron en nuestro camino y empezamos a compartir valores, solidaridad, apegos…, etc.

Los amigos van y vienen, pero los enemigos se van acumulando. Según pasa el tiempo van surgiendo amistades pero por circunstancias diversas dejan de frecuentarse y se diluyen. Surgen otras nuevas. Pero pasan los días, pasan los meses, pasan los años, y mientras las amistades van y vienen, los enemigos, siempre se acumulan.

La amistad implica una entrega desinteresada a otros para hacerles la vida agradable, tal como ya apuntaba Aristóteles, cuando decía que debemos invitar a los amigos a compartir nuestros momentos dichosos pero evitar invitarlos a participar de nuestras desgracias.

Responde estas preguntas:

  • ¿Tengo amigos maravillosos que cuestionan mi actitud y mis palabras?
  • ¿De qué manera me han ayudado a mejorar?
  • ¿Puedo ser yo un amigo que ayudo y cuestiono para otras personas?
el-amigo-enemigo

Ejercicio nº 38

Resolución de conflictos

Piensa en un conflicto, grande o pequeño, que tengas con alguien. Replantea el problema por escrito preguntándote cómo contribuye o perjudica a tu felicidad y la de la otra persona. Piensa en posibles soluciones que puedan aumentar el nivel de felicidad de ambos o del grupo.

¿Crees que la mejor solución podría ser perdonar o dejar las cosas así? Hay problemas que se cobran un alto precio y mantenerlos puede no ser conveniente para nuestro bienestar.

Tampoco pueden resolverse todos los problemas mediante un replanteo de la situación. Por diversas razones, mucha gente se aferra a sus problemas con miembros de su familia, antiguos amigos o grupos enteros de personas, muchas veces sin necesidad, por lo que todos terminan pagando un alto precio.

¿Vale la pena tener rencor a un antiguo amigo que me ha decepcionado por alguna razón?, ¿Alguien se beneficia de ello?, ¿No sería mejor plantearme los hechos, reconocer que me sentí herido por esa persona, y después hacer lo que pueda por recuperar su antigua amistad?

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…

Semana 37 – Alcanzar el éxito

Introducción

Todos deseamos tener éxito en la vida y sin embargo muchas personas se quedan solo soñando y no lo logran.  Lograr el éxito, significa conseguir los objetivos y metas propuestas sin importar si estos son ambiciosos o no, incluso se puede hablar de éxito en los pequeños detalles de la vida.

Aunque no es posible garantizar que cualquier persona pueda ser exitosa, realmente sí existen maneras de aumentar las probabilidades de triunfar en la vida.

La victoria llega tras una serie de pasos. Cuando alguien estudia durante años, llevándose muchos fracasos, esforzándose por superarlos y atravesando una serie de altibajos hasta alcanzar la meta. Cuando vemos que los demás logran el éxito, no solo hay que ver el resultado final, sino reflexionar el esfuerzo en energía y tiempo que hizo falta para llegar ahí.

Al conocer la manera en la que alguien ha alcanzado su meta, tendemos a ver sus logros como el resultado de un considerable esfuerzo y, así, nuestras propias metas nos parecen más fáciles de alcanzar. Las personas pueden imaginar mejor su avance a través de pequeños pasos, no situadas de una vez en las alturas, que así parecen inalcanzables.

  • Define tus propósitos en general
  • Delimita tus objetivos
  • Fija cantidades y fechas
  • No te rindas
  • Supérate a ti mismo
  • Mentaliza tus metas
  • Sigue luchando por nuevos pasos

Responde estas preguntas:

  • Si recuerdo algunos de mis logros personales, ¿cuántos pasos hubo que dar para alcanzarlos?
  • ¿Cómo fue mi avance, los altibajos que surgieron, los esfuerzos que tuve que hacer?
cómo alcanzar el éxito

Ejercicio nº 37

Ser realista

Escribe una meta que quisieras alcanzar, pero que pienses que en realidad no podrías conseguir. Luego plantéate que harás para conseguirla. Incluye los pasos que necesitarás dar en tu camino hacia el éxito, los obstáculos y dificultades que esperas encontrar, y cómo piensas superarlos. Analiza dónde están las trampas del camino, dónde podrías tropezar, que podrías detenerlo por un tiempo, y cómo superarás esos baches. Escribe, finalmente, cómo esperas llegar a tu meta. Expresa tu historia de una manera vívida, como una narración de aventuras. Repite el ejercicio con cuántas metas u objetivos desees.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…

Semana 36 – Aceptación de uno mismo

Introducción

Imagínate levantarte por las mañanas y aceptar plenamente a la persona que ves en el espejo. Aceptando el éxito y el fracaso como componentes naturales del proceso de aprendizaje. Sin embargo, la autoaceptación no es la panacea para el perfeccionismo; esperar que obre milagros en nosotros solo producirá más infelicidad. En nuestra búsqueda de una vida más feliz a través de la aceptación, es inevitable que encontremos muchas perturbaciones.

¿Por qué no ser un poco más condescendiente y aceptar que la victoria y el fracaso son parte de una vida plena y satisfactoria? Sentir miedo, envidia y rabia, y, en ocasiones, no querer aceptarnos como somos es simplemente ser humano.

Pero no hay aceptación completa si no somos capaces de entender que somos la persona alegre que queremos ser, pero también la triste que a veces escapa. Somos la persona dócil que intenta agradar y la hostil que daña. La valiente que lucha diariamente por los suyos y la cobarde que no quiere enfrentar sus miedos.

Somos, en cada uno de nuestros aspectos, polaridad entre dos extremos. Y si no aceptamos el miedo, no desarrollaremos la valentía. Si no aceptamos la tristeza, no viviremos libremente la alegría. Si no aceptamos y reprimimos y negamos una parte de nosotros, no podremos disfrutar plenamente de su opuesto. No sabremos qué es la luz si no hemos conocido la oscuridad.

El equilibrio es el resultado de esta aceptación completa de uno mismo, de las emociones, tanto de las negativas como de las positivas, de las intuiciones, de la sabiduría interior.

Responde estas preguntas:

  • ¿Recuerdas algún momento, alguna época de tu vida, en la que te hayas aceptado completamente a ti mismo, como eres, con todas tus emociones?
  • ¿Qué te llevo a tener esa actitud?
  • ¿Puedo aceptarme plenamente a mí mismo ahora?
Aceptación-a-uno-mismo

Ejercicio nº 36

Completar la oración

En una hoja de papel escribe por lo menos seis finales para cada una de las siguientes oraciones. Haz lo más rápido posible, sin pensarlo mucho. Cuando termines, examina tus respuestas, reflexiona sobre ellas y comprométete por escrito actuar en consecuencia de tu análisis. Luego, trata de completar al menos cuatro oraciones diarias durante el resto de la semana. 

  • Si me doy permiso para ser humano…
  • Cuando reprimo mis emociones
  • Si puedo ser un 5 % menos perfeccionista
  • Si puedo ser un 5 % más realista
  • Si me convierto en optimalista
  • Si aprecio mis logros un 5 % más
  • Si acepto mis fracasos
  • Le temo a
  • Tengo la esperanza de
  • Empiezo a darme cuenta de

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…