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Ataques de ansiedad en el trabajo

Introducción

La ansiedad laboral no aparece espontáneamente. Existen diversas causas que provocan y detonan esta situación. Hay varios factores que pueden provocar esta respuesta de ansiedad en el trabajo. Entre ellos, los más comunes son:

  • Alta exigencia laboral

Cuando somos muy perfeccionistas y nos auto-exigimos con las tareas más complicadas

  • Tendencia a controlar

Cuando queremos abarcar cada tarea y cada responsabilidad. Sobrecargamos nuestro tiempo con tareas que no nos corresponden. Como solución existe la posibilidad de delegar o el trabajo en equipo.

  • Miedo a cometer errores

Los errores son pautas para evolucionar y no una fórmula matemática que indique nuestra profesionalidad. Si te quedas en la zona de confort cometiendo el mínimo de errores posibles, también se darán cuenta que no arriesgas en tu trabajo.

  • Miedo a que no evalúen negativamente

Cuando nos hacen una valoración que no es positiva, no tenemos que dudar. La duda se traduce en miedo y ese miedo nos empieza a afectar. Tenemos que asimilar todo tipo de valoraciones para crecer laboral y personalmente.

  • Mala organización empresarial

No siempre la ansiedad nace desde nuestro interior. Podemos encontrarnos que existen organizaciones donde nos enfrentamos a «imposibles» por su estructura organizativa. La siguientes situaciones van mermando al trabajador más profesional y aparece lo que denominamos la «ansiedad razonable».

1- No hay comunicación
2- No participamos en la toma de decisiones
3- Poco control sobre el trabajo que se realiza
4- Horarios muy estrictos
5- Tareas poco claras, confusas e incoherentes
6- Mala relación con los compañeros o superiores
7- No están definidos los roles de cada puesto o sección.

Síntomas de ansiedad en el trabajo

Cuando percibas alguno de estos síntomas, examina si estas siendo víctima de ansiedad laboral:

  • Musculatura tensa
  • Obsesión
  • Inseguridad personal y laboral
  • Insomnio
  • Desorden alimenticio

Junto con los síntomas que has leído en el listado anterior, aparecen las siguiente consecuencias, que estoy seguro habrás notado más de una vez:

  • Cansancio o agotamiento. No un cansancio físico del esfuerzo laboral, sino un agotamiento mental con tanta exigencia y preocupación. El estado de tensión hace que las tareas se vuelvan arduas y tediosas.
  • Preocupación excesiva. El miedo a que nos valoren poco o mal. Por ese perfeccionismo absoluto que nos auto-exigimos. Cuando hace que una tarea la revisemos constantemente. Provoca retrasos con nuestro ritmo, vemos que el tiempo pasa y que no podemos cumplir con el resto de actividades.
La ansiedad en el trabajo

Prevenir la ansiedad

  • Organiza tu tiempo. Planifica con calma tu jornada laboral antes de ir como «pollo sin cabeza». No te apresures. Estable cuáles son las prioridades y no te obsesiones con hacer todo en un tiempo récord.
  • Realiza ejercicio físico. Ayuda a desconectar del trabajo.
  • Pide ayuda a un profesional cuando veas que te sientes desbordado. No solo en lo profesional, sino cuando veas que también te afecta en lo personal.
  • Controla tu respiración. Cuando la ansiedad aparece, empezamos a respirar de forma más rápida. Sé consciente de ello e intenta recuperar tu respiración habitual.
  • Muévete. Si estás en una oficina, sal un rato a relajarte o a despejarte.
  • Habla con alguien. En el trabajo suele estar complicado pero cuando finaliza tu jornada laboral, puedes socializar con algunos compañeros de trabajo. Otras personas pueden ayudarnos a ver el problema tal cual, sin magnificarlo ni empequeñecerlo.
  • Escucha música. Si en tu trabajo puedes permitírtelo, ¡ponte los auriculares!
  • Sonríe. Hay que intentar ver las cosas desde otra perspectiva y pensar que no es el fin del mundo.
  • Descansa. Dormir bien el tiempo necesario. Si no se puede, intentar recuperar el sueño los fines de semana o durante las vacaciones.

Comenta y participa

Colabora y deja tus comentarios con tus mejores propuestas. Siempre puedes ayudar con las sugerencias.

¿Superas los agobios?, ¿Cómo calmas la ansiedad en el trabajo?, ¿Tu productividad ha disminuido?, ¿Has padecido ansiedad laboral?, ¿Qué síntomas sufriste?, ¿Has llorado desconsoladamente en tu puesto de trabajo?

Semana 41 – Aprender de los errores

Introducción

Los errores forman parte esencial de la superación personal. Solo crecemos si corremos riesgos. Toda empresa de éxito está repleta de fracasos.

No debes sentirte agobiado por la culpa y el arrepentimiento, pero sí analizar el momento para sacar conclusiones. Verdaderamente lo que importa es que aprendas a darte cuenta de lo que puedes mejorar.

¿Pero cómo podemos extraer esas valiosas lecciones?

A) No frenes debido a tus decisiones pasadas. El pasado no se puede cambiar. De ahora en adelante haz las cosas todo lo bien que puedas.

B) Pide perdón a alguien que has hecho daño pero que esa persona sienta tu sinceridad y arrepentimiento.

C) No te rindas en tus proyectos. Pasarás por tener la sensación de que pierdes el tiempo, que te está consumiendo la energía y en ocasiones llegarás a estallar de rabia y de ira perjudicando a las personas. Discúlpate para restablecer la confianza.

Piensa en un error que se haya cometido en algún lugar donde hayas trabajado o que conozcas bien. Ahora responde:

  • ¿Qué aprendizajes se obtuvieron de ese error?
  • ¿Qué más se pudo haber aprendido?
  • ¿Conoces algún líder que haya creado un ambiente de aprendizaje a partir de los propios errores?
  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que hace ese líder?
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Ejercicio nº 41

Aprender de los errores

Es natural que uno no quiera tomar decisiones que puedan desembocar en errores. No obstante, la historia ha demostrado muchas veces que quienes tienen éxito suelen ser quienes han fracasado una y otra vez antes de alcanzar buenos resultados.

Piensa en algo que estás haciendo actualmente y escribe los tres peores errores que cometiste el año pasado, errores que fueron consecuencia directa de tus propias decisiones. Al lado, anota las lecciones o aprendizajes que hayas obtenido de ellos. Pon la lista donde puedas verla y vuelve a leerla cada cierto tiempo, como recuerdo que los errores pueden ser una buena oportunidad para aprender.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…

Semana 40 – La generación del halago

Introducción

Cuándo algunos jóvenes tienen que recibir constantemente mimos y halagos por lo que hacen, estamos acostumbrándolos a vivir con una innovación continua. Esperan un cambio y crecimiento constantes. Y cuando se les crítica pueden coger un enfado.

Esa generación suele ser producto de padres y maestros bienintencionados que, movidos por el deseo de favorecer la autoestima de los jóvenes, les ofrecieron constantes y exagerados halagos (para fortalecer su ego) a la vez que evitaban hacerles cualquier tipo de crítica que podría dañar su frágil autoestima. Pero el resultado, la mayoría de las veces, es el contrario de lo que se buscaba: en lugar de convertirse en adultos con una elevada autoestima, los niños crecieron con una personalidad inmadura y malcriada.

El resultado es que necesitan que les estén dando ánimo constantemente y que no soportan la crítica. Lo que no es precisamente una buena receta para el éxito en los negocios, donde es fundamental la capacidad de asumir retos, ser persistente, y ser capaz de admitir y corregir los propios errores.

Las redes sociales han lanzado al salón de la fama de los halagos
El proceso en redes sociales es lógico: para identificarnos generamos constantemente pruebas de nuestra propia existencia. Una foto, un selfi, actualizar tu estado, compartir un texto viral, son las maneras netamente contemporáneas de demostrarle al mundo que existimos. «Publico una foto, ergo existo». Por eso es importante actualizar.

Es la generación que se etiqueta en fotos en las que su apariencia es acorde con el catálogo publicitario que ha creado de sí mismo, y se quita la etiqueta de aquellas en la que no lo es.

El problema llega cuando tu autoimagen se valora solo en función de lo que digan sobre ti. Si, para sentirte bien esa mañana subes un selfi a tu cuenta de Instagram, según lo que recibes, puede que automáticamente aumente tu nivel de autoestima en sangre por encima del mínimo recomendado. Y si no recibes ninguno, comienzas a cavar el agujero de tu ego. El problema es que generamos halagos de forma masiva porque hemos entrado en esa espiral.

Piensa y responde:

  • ¿Cómo elogio a los niños y a los adultos que conozco?
  • ¿Enfoco mi reconocimiento en sus esfuerzos y progresos?
  • ¿Qué maestro he tenido que pueda ser tomados como ejemplo para llegar a una adultez seria y responsable?
la-generación-del-halago

Ejercicio nº 40

Mi mejor maestro

Escribe sobre el mejor maestro que hayas tenido. Puede ser tu propio padre o madre, tu maestra de primaria, un profesor universitario que se haya preocupado por tu desarrollo profesional. ¿Qué tenía ese maestro que logro sacar lo mejor de ti?, ¿Qué te enseña tu actitud con relación a tu trato con las personas que te rodean?

Piensa ahora cómo eres como maestro en varios aspectos de tu vida ¿Cómo puedes aplicar las lecciones que aprendiste de aquel maestro en el trabajo, en tu hogar y en otras áreas de tu vida? Si has tenido más de un maestro puedes repetir el ejercicio y compararlo con el primero o entre ellos.

¿Qué parecidos hay y qué diferencias?, ¿Qué más puedes aprender sobre el arte de enseñar para aplicarlo después, cuando tengas que enseñar algo a otros?

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…

Semana 11 – Aprender del fracaso

Introducción

Si eludimos los retos y las dificultades por miedo al fracaso, nos estamos diciendo a nosotros mismos que no nos sentimos capaces de superar los problemas, que no sabemos cómo actuar ante el fracaso.

Pero si nos retamos a nosotros mismos a alcanzar determinados objetivos, nos estamos diciendo internamente que somos lo bastante capaces de poder manejar cualquier posible fracaso.

La única manera de enfrentarse al fracaso es cuando fracasamos y descubrimos que somos capaces de superarlo.

Recuerda algún reto que te hayas enfrentado, alguna cosa difícil que te hayas atrevido a superar, y responde:

  • ¿Qué cosas aprendistes de tu experiencia?
  • ¿En qué sientes que saliste fortalecida de ella?

Miedo al fracaso

Ejercicio nº 11

Este ejercicio tiene que ver con el análisis de los propios errores.

Durante 15 minutos escribe sobre algún hecho o situación donde hayas fracasado. Describe qué fue lo que hiciste, los pensamientos que te vinieron a la mente, lo que sentiste en ese momento y lo que sientes ahora al recordarlo.

  • ¿Ha cambiado tu perspectiva de los hechos con el paso del tiempo?
  • ¿Qué lecciones aprendistes de esa experiencia?
  • ¿Hay otros beneficios que se hayan derivado de ella, que hagan de tu experiencia una valiosa fuente de aprendizaje?

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…

¿Eres afortunado por lo que tienes?

Da valor a lo cercano.

Para empezar, sentirte afortunado significa crear tu propia suerte. Cambia tu fortuna buscando la suerte, manteniéndote positivo y haciendo que tu vida sea mejor. Esta más cerca de ti de lo que imaginas.

De hecho nosotros somos reales, cometemos errores, pedimos perdón, nos peleamos, damos oportunidades, hacemos ruido y nos queremos. Hay que poner especial precaución en no deteriorar o romper nuestra unión, lo que se consigue teniendo siempre presente un interés común.

¿Cuántas veces hemos esperado al momento ideal que nunca termina de llegar? Primero esperamos a tener una casa, luego un buen trabajo, le sigue el coche, los niños, etc. ¿De verdad esperas ser afortunado cuando completes el catálogo? Una persona afortunada valora todo lo que esta cerca de él. Hace un buen uso de lo que tiene. Enfócate en las cosas que mejorarán lo que obtienes de la vida en un nivel emocionalmente profundo, no de manera superficial.

Si esperas fallar es la mejor manera de asegurarte el fracaso. Cuando nos dan un nuevo trabajo nos parece emocionante pero también nos intimida. No te quites tu propio valor como persona y acepta el riesgo con entusiasmo.

Estate atento a las ventajas. Nadie te va a detener, ni des el control a otras personas. Empieza a hacer y a sentir pero que todo lo que empieces  lo acabes. Céntrate en hacer una sola cosa y hacerla muy bien.

Tu idea de la perfección y tu sueño insuperable se alargarán en el tiempo. Con el paso de las temporadas, todo cambiará. Todo se modificará. Lo que te parecía tu ideal alcanzable hace 5 años, hoy tiene una nueva perspectiva. ¿Tienes ganas de esperar otros cinco años para alcanzar tu nueva meta?

Cada uno de nuestros días es un diamante precioso, valioso e irreemplazable. Depende de ti aprovecharlo o lanzarlo al mar del olvido para nunca mas poder recuperarlo.

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