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Semana 50 – merezco ser feliz

Introducción

El mayor impedimento que tienes para ser feliz es la creencia que no te la mereces. Nos preguntamos qué derecho tenemos de ser brillantes, valientes, atractivos… Se torna en un miedo profundo y pensamos que no podemos acceder a tener nuestra propia luz.

Para poder vivir una vida feliz debemos sentir que nos la merecemos. Tenemos que considerar que podemos, por lo menos, tener esa opción sin sentimientos culpables. Debemos apreciarnos en lo que somos, en nuestro ser más íntimo, al margen de nuestros logros más tangibles; tenemos que repetirnos que merecemos ser felices, por ser como somos, porque nacimos con la mente y el corazón dispuestos a experimentar el placer y el sentido de las cosas.

Cuando no aceptamos que merecemos todo eso, socavamos nuestros propios talentos, nuestro potencial, nuestra alegría y nuestros logros. En algunas ocasiones lo haremos de forma inconsciente y en otras etapas de nuestra vida, puede que de manera intencionada.

Cuando nos negamos las cosas buenas que nos suceden, caemos en la infelicidad. Llegamos a pensar que ser infelices es nuestro destino. Solo si nos sentimos merecedores de alcanzar la felicidad podremos abrirnos para recibir los dones que tengamos que obtener.

Responde a esta sencilla pregunta:

  • ¿Qué factores internos o externos están impidiendo mi felicidad?
merezco-ser-feliz

Ejercicio nº 50

Completar la oración

Como en ejercicios, similares y anteriores, hay unos comienzos de oraciones que pueden ayudarte a superar algunas barreras hacia la felicidad. Completa lo más rápido posible que puedas, sin pensarlo mucho. Al terminar cada día, o la semana, examina las respuestas y comprométete a actuar.

  • Las cosas que me dificultan ser feliz…
  • Si tengo éxito…
  • Para sentirme un 5 % más merecedor de la felicidad…
  • Si me niego a vivir conforme a los valores de los demás…
  • Cuando me valoro a mí mismo…
  • Si me concedo el permiso de ser feliz…
  • Para ser un 5 % más feliz en mi vida…
  • Estoy empezando a darme cuenta de…

Sigue haciendo estos ejercicios con regularidad, incorporando otras frases. Solo tienes que tomar conciencia. Los cambios, junto con la actitud y comportamiento de este ejercicio, son sorprendentes.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…

Semana 39 – La mentalidad fija y la mentalidad de desarrollo

Introducción

La mentalidad fija es la creencia en que nuestras capacidades básicas están como grabadas en piedra y no podemos cambiarlas. Las capacidades hacen referencia a nuestra inteligencia, personalidad, habilidad física y de trato con los demás.

Si estamos dotados y tenemos talento, tendremos éxito en los estudios, en el trabajo, en el deporte y en nuestras relaciones con otras personas; en caso contrario, nuestras deficiencias son permanentes y estamos condenados al fracaso.

La mentalidad de crecimiento se basa en el trabajo duro, el aprendizaje, la formación y la tenacidad, entendiendo esto como un “crecimiento” o una teoría de “incremento” de la inteligencia.

Sin embargo, nuestras capacidades son maleables, se pueden cambiar y, de hecho, cambian durante nuestra vida. Nacemos con ciertas habilidades, pero estas solo marcan un punto de partida, y para progresar tenemos que aplicarnos, dedicar tiempo, hacer un importante esfuerzo.

Es crucial dar nuestro reconocimiento a las personas que nos rodean por su esfuerzo más que por su inteligencia, ya que su esfuerzo depende de ellos, su inteligencia no.

Mentalidad de crecimiento contra mentalidad fija.


Piensa en una capacidad o habilidad que hayas desarrollado con el tiempo como producto de tu esfuerzo: cualquier cosa, desde tu habilidad para hacer un deporte a tus facultades oratorias, desde el coraje a la empatía, y responde:

  • ¿ Qué fue lo que hiciste para mejorar tu capacidad en ese área ?
la-mentalidad-fija-y-de-desarrollo

Ejercicio nº 39

Forjarse una mentalidad de desarrollo

Todos tenemos una idea acerca de nuestras propias capacidades y limitaciones. Algunas de esas ideas, a veces, se implantan en nosotros en etapas muy tempranas, y son difíciles de desechar cuando se convierten en parte de lo que percibimos como «nosotros mismos».

Recuerdas alguna experiencia temprana en la que te hayan desanimado respecto a tus propias capacidades, ya sea por algo que te dijo alguien o que tú misma te dijiste.

Anota cinco cosas en las que en algún momento te hayas resignado a aceptar tu incapacidad. Anota también la razón, si la recuerdas, por la que llegaste a esa conclusión. 

¿Son racionales tus motivos? ¿Hay algo que quieras cambiar, hacer mejor, desarrollar, mejorar?

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…