Archivo de la etiqueta: adaptación

Semana 25 – La protección de los padres

Introducción

Muchos padres que han pasado por dificultades quieren que sus hijos tengan una vida mejor. Querer ahorrarles a los hijos experiencias desagradables es una noble actitud, que surge naturalmente del amor y la preocupación por los hijos.

Pero de lo que los padres no se dan cuenta muchas veces es de que por hacerles la vida más fácil a sus hijos a corto plazo los están perjudicando a largo plazo. Les impiden que desarrollen el aprecio por las cosas importantes, la confianza en sí mismo, la capacidad de adaptación y otras importantes habilidades personales. Para poder crecer internamente y madurar de una manera saludable, los niños necesitan afrontar por sí solos algunas dificultades, superar ciertos niveles de fracaso y experimentar algunas emociones negativas.

Tanto si eres padre como si no,

  •  ¿sientes el impulso de hacerles la vida lo más cómoda posible a tus hijos o a los niños que quieres?
  • Piensa en el precio que pagará después el niño por la actual vida de facilidades.
padres protegiendo a sus hijos
Protección de los padres

Ejercicio nº 25

El padre que no es bueno

Piensa en la manera en que cuidas de los niños, los tuyos o de alguna otra persona. Haz una lista de cosas que podrías hacer para hacerles la vida más fácil. En cada una, describe las consecuencias que tendría lo que hagas o dejes de hacer, y reflexiona, por escrito, sobre si tu decisión tendría un efecto beneficioso para el niño a la larga. Piensa en las situaciones que podrían representar un reto para el niño, que él pudiera superar y salir ganando.

Protección vs sobreprotección

La protección hacia nuestros hijos es vital para ellos. Cuando son pequeños nos necesitan y dependen de nosotros para casi todo.

Sobreproteger a un hijo es ir más allá de cubrir y satisfacer sus necesidades y cuidados básicos. Es pensar por el hijo, tomar decisiones por el hijo, solucionar todos los problemas del hijo. Es vivir por el hijo, cuando el hijo es, en esencia, una persona que debe desarrollar sus propias capacidades personales si quiere funcionar correctamente en el mundo. Con esta actitud solo inculcamos miedo a nuestro hijo y la idea falsa de que el mundo es un lugar peligroso.

Por otro lado, tenemos los padres que son muy permisivos, en el sentido de que no suelen poner límites y normas claras, para que los niños entiendan e interioricen. Además de esto, si los hijos violan esas normas difusas, ellos no establecen consecuencias definidas por miedo a dañar a sus hijos, cuando realmente las consecuencias sirven para educar, no para dañar.

Si no le dejamos caerse, nunca aprenderá qué es lo que debe hacer y lo que no debe hacer. Las personas aprendemos por consecuencias negativas y positivas debido a nuestras experiencias directas. Es indiscutible la necesidad de que el niño experimente con el mundo para aprender a manejarse mejor en el futuro.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…