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Renunciar al pasado ✅

Entrada

Aprendo a renunciar al pasado. Mis metas y objetivos en la vida han dejado de coincidir con los de esas personas.

1- ⭐ Dejo a las personas a las que ya no les importo.
2- ⭐ Marco una frontera entre por quienes lucho y por quien renunciar
3- ⭐ Aprendo de las experiencias del pasado y saco provecho del dolor
4- ⭐ Aligero la carga sobre mí, renunciando a las cosas que pesan.

✅ No hay que renunciar al pasado porque sea malo, sino porque está muerto.

Ya no miran en nuestra misma dirección, sus metas y objetivos en la vida han dejado de coincidir con los nuestros.  la renuncia es algo voluntario, realmente ¡no quieres hacerlo! Pero, debes tomar esta decisión para no continuar sufriendo en la relación.

Marco mi frontera entre por quienes lucho y por quien renunciar. Lo puedes corregir de la misma manera en que aceptaste a esas personas. Un día subieron a tu tren y ahora se bajan para no seguir el mismo camino. No son felices a tu lado y nadie es dueño de nadie.

Me doy cuenta que lo que ayer dolió, hoy ya no me importa. No podemos cambiar lo que nos ha generado dolor y debemos sencillamente aceptar, sin resignación, solo con la consciencia de no está a nuestro alcance un resultado diferente. A partir de allí viene el aprendizaje, durante el cual lo vivido se transforma en experiencia, donde podemos sacar finalmente provecho del dolor.

Vídeo

Ayuda

Para aligerar la carga sobre mí, renuncio a las cosas que pesan.  Es importante descubrir qué ganancias secundarias obtenemos al mantenernos en esa posición y qué creencias y pensamientos equivocados tenemos al respecto, para hacer los cambios necesarios.

Semana 27 – Las pérdidas que sufrimos

Introducción

Es imposible describir el dolor que se sufre cuando se pierde a un ser querido. Quien sobrevive a la pérdida, observa que existen dos formas de superar este hecho traumático:

  1. Quienes se sienten incapaces de contemplar la vida sin la persona que hasta ahora había estado a su lado
  2. Quienes se recuperan tras un periodo de dolor y son capaces de retomar el rumbo de su vida, volviendo a encontrar sentido en sus actitudes y sus emociones.

Si nos damos a nosotros mismos el permiso para sentir, para venirnos abajo si es necesario, seremos capaces de levantarnos después sobre una base emocional más firme y más sólida tanto para nosotros como para quienes nos rodean.

Responde,

  •  ¿Cómo he manejado las pérdidas que he sufrido en el pasado, de una amistad, una relación, un empleo o alguna otra cosa importante para mí?

la pérdida que sufrimos

Ejercicio nº 27

Meditación consciente

Durante las últimas décadas ha habido un número creciente de investigaciones sobre los beneficios de la meditación consciente para la salud física y mental. La conciencia es la presencia en nuestra mente de lo que hacemos en la actualidad, y su aceptación sin emitir juicio ni valoración. Somos conscientes cuando nuestra mente se concentra en el aquí y el ahora. Cuando experimentamos plenamente la experiencia vivida y nos permitimos sentir sin restricciones, independientemente de que nos guste o no lo que sentimos.

La meditación consciente es la práctica de esa aceptación.
La práctica de la meditación consciente es sencilla en sí misma, pero implantarla de manera regular requiere constancia. Para que la meditación tenga un efecto significativo en nuestra calidad de vida, hay que practicarla regularmente, de manera ideal todos los días, durante 10 minutos por lo menos.

Ejercicio

En la meditación hay muchas variantes, y sería buena idea asistir a unas clases de un instructor experimentado. He aquí unas instrucciones sencillas con las que puedes empezar hoy mismo.

Siéntate. En una silla o en el suelo. En una posición en la que estés cómodo. Preferiblemente con la espalda y el cuello derechos. Puedes cerrar los ojos y empieza a relajarte y concentrarte. Concéntrate en tu respiración. Inspira con suavidad, lenta y profundamente. Siente como el aire desciende llenando tus pulmones hasta el abdomen, y luego exhala despacio y suavemente.

Siente cómo asciende la parte superior del vientre cuando inspiras, y desciende cuando espiras. Durante los próximos minutos concéntrate en ese movimiento de tu vientre. Llenándose de aire al inspirar de manera suave, lenta y profunda. Luego vaciando el aire al exhalar con lentitud y suavidad. Si tu pensamiento deriva hacia otros lugares, vuelve a traer, de manera tranquila y reposada, a ese movimiento en vaivén de tu cuerpo.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…