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¿A qué debes renunciar?

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Continuamos con los #cambios que estamos dispuestos a modificar. Este ejercicio te explica cómo #renunciar a modelos mentales que nosotros mismos hemos creado. Al principio puede que te cueste porque no sabes cómo poner en práctica. Pero si lo deseas, llegará. Empieza por los ejemplos que te voy orientando: delegar funciones, renunciar a cosas que en realidad no necesitas, a tratar de controlar todo…, etc.

Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón. Los demás no son culpables de lo que posees, sientes o no sientes. Cada adulto es responsable de su vida. Es tu mente la que te causa negación, contaminación y auto destrucción. No te creas los pensamientos negativos que salen de tu mente.

Empieza a probar, a dar un paso más, y verás como tus creencias limitadoras dejan de tenerte atrapado. Lo que parecía imposible, ahora es posible.

¿Quejarte de tu situación arregla tu vida? Al contrario, te hace infeliz, deprimida y una persona triste. En la mayoría de las ocasiones eres tú quien elige estar mal y la situación poco o nada tiene que ver con tus acontecimientos.

La queja viene muy acompañada de la crítica. No puedes soportar que los demás sean felices y comprendidos. Las personas somos diferentes, por lo tanto, abre tu mente. Todos aquellos que no piensan como tú o son diferentes no tienen por qué ser objetivo de tu rechazo. ¿Te dan miedo? Excusas que te limitan. En lugar de crecer en la mejora de ti mismo, te auto engañas a saber con qué argumentos y prefieres quedarte atascado.

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Ya ves, muchas personas viven una vida que no es la suya. Escuchando lo que otros piensan de uno mismo, en relación con el entorno, siguiendo modas o consejos para agradar a todo el mundo. Mientras tú ignoras tu voz interior, qué es lo que necesitas y qué es lo que te hace feliz. No dejes de ser dueño de tu vida. Puedes perder fácilmente el control de lo que necesitas.

Semana 14 – Percepción de uno mismo

Introducción

La percepción de uno mismo es el proceso de atender la información selectiva y asignarle un significado. Elegir esa información depende de:

  • Nuestras necesidades personales
  • Nuestros intereses
  • Nuestras expectativas

En resumen, es el ideal o imagen mental que tienes acerca de tus habilidades, conocimientos, aptitud y personalidad.

¿Quién y qué soy?

Según sea nuestro comportamiento reflejamos una imagen a las personas que nos rodean. Si ayudamos a alguien, nos tacharán de amables. Si defendemos nuestras creencias, dirán que tenemos carácter y firmeza. De la misma manera que la adquirimos de otras personas, nosotros también nos adueñamos una noción de nosotros mismos. Nos atribuimos a nosotros mismos rasgos y características en función de nuestro propio comportamiento.

Empezamos a actuar de manera cortés  para que nuestra imagen tienda a reflejar para nosotros el sentido de nuestras acciones, y así nosotros mismos nos calificamos como personas educadas o correctas. Si para ti es fácil hablar delante de un grupo de personas, puedes concluir que eres un orador nato.

Con esta teoría de la autopercepción, nuestro comportamiento puede llegar a cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos a lo largo del tiempo.

La autopercepción es la acción de cómo nos sentimos, por la forma en que compartimos con el entorno. Si soy una persona muy activa, pensaría que estoy feliz, pero si por el contrario uno de esos días estoy como sin ganas de realizar nada,  derivaría en la percepción de que me encuentro triste.

Vamos a sincerarnos con nosotros mismos e intentar mirar dentro y enfrentarnos con lo que hay. Dejar que reaccionemos según lo que sentimos y no como se espera que debemos reaccionar.

Podemos entonces empezar a cambiarlo modificando nuestro comportamiento.

Ahora responde a esta pregunta pensando en tus conductas a lo largo de la vida, ya sea con respecto a los demás o respecto a ti:

  •  ¿Qué conclusión extraes acerca de ti mismo a partir de lo que observas de tu comportamiento?

percepción de uno mismo

Ejercicio nº 14

Piensa en algo que siempre has querido hacer pero que no te has atrevido a intentarlo por miedo al fracaso. Luego, ve y hazlo. Puede ser presentarse a un casting, apuntarte en un deporte, pedirle a alguien una cita, empezar aquel artículo o aquel libro que siempre quisiste escribir… Cuando lo estés haciendo, y también en cualquier otro momento de tu vida, asume una actitud optimista… aunque al principio tengas que simularla: busca nuevas oportunidades para salir de tu zona de confort, pide ayuda y opinión, admite tus errores…, todo lo que haría un optimista. Presta atención a tus pensamientos, las emociones que sientes y la manera en que te comportas cuando estas fuera de tu zona de confort.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…