Archivo de la etiqueta: razón

¿A qué debes renunciar?

Entrada

Continuamos con los #cambios que estamos dispuestos a modificar. Este ejercicio te explica cómo #renunciar a modelos mentales que nosotros mismos hemos creado. Al principio puede que te cueste porque no sabes cómo poner en práctica. Pero si lo deseas, llegará. Empieza por los ejemplos que te voy orientando: delegar funciones, renunciar a cosas que en realidad no necesitas, a tratar de controlar todo…, etc.

Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón. Los demás no son culpables de lo que posees, sientes o no sientes. Cada adulto es responsable de su vida. Es tu mente la que te causa negación, contaminación y auto destrucción. No te creas los pensamientos negativos que salen de tu mente.

Empieza a probar, a dar un paso más, y verás como tus creencias limitadoras dejan de tenerte atrapado. Lo que parecía imposible, ahora es posible.

¿Quejarte de tu situación arregla tu vida? Al contrario, te hace infeliz, deprimida y una persona triste. En la mayoría de las ocasiones eres tú quien elige estar mal y la situación poco o nada tiene que ver con tus acontecimientos.

La queja viene muy acompañada de la crítica. No puedes soportar que los demás sean felices y comprendidos. Las personas somos diferentes, por lo tanto, abre tu mente. Todos aquellos que no piensan como tú o son diferentes no tienen por qué ser objetivo de tu rechazo. ¿Te dan miedo? Excusas que te limitan. En lugar de crecer en la mejora de ti mismo, te auto engañas a saber con qué argumentos y prefieres quedarte atascado.

Vídeo

Ayuda

Ya ves, muchas personas viven una vida que no es la suya. Escuchando lo que otros piensan de uno mismo, en relación con el entorno, siguiendo modas o consejos para agradar a todo el mundo. Mientras tú ignoras tu voz interior, qué es lo que necesitas y qué es lo que te hace feliz. No dejes de ser dueño de tu vida. Puedes perder fácilmente el control de lo que necesitas.

Semana 33 – La voz interior de la envidia

Introducción

Sentir envidia es algo natural y, hasta cierto punto, inevitable. No escogemos sentir envidia pero si podemos controlar nuestra elección de aceptar o rechazar nuestra reacción emocional. O bien reprimir o reconocer como «lo que era».

Si no aceptamos que estamos sintiendo envidia de alguien, buscaremos alguna otra explicación por la incomodidad que se siente hacia esa persona. Somos seres de razón y cuando tenemos una emoción tenemos la necesidad de encontrar una razón que la explique.

Solemos sacar defectos a otras personas para no reconocer los nuestros. La envidia es la sensación de injusticia que sentimos cuando vemos que alguien disfruta de la gloria que la vida nos usurpa.

La envidia se cura dándose cuenta de que lo que poseen los demás no da la felicidad. Lo único que hace feliz a las personas es “no quejarse” y “valorar lo que sí posees”. Si haces eso y eres pobre, serás feliz.

¿Necesitas un montón de cosas para estar bien? ¿Nunca nada es suficiente? Esa alma nunca descansará hasta que no cure su mente.

Hoy en día, las expresiones de envidia tienen más eco que nunca porque las redes sociales la amplifican. Por ejemplo, los comentarios de muchas personas en noticias de Internet son, en un 80 %, expresiones de envidia que sale a relucir sin tapujos, casi sin disfraz, debido al anonimato.

Responde estas preguntas:

  • ¿En qué momento de mi vida he sentido o siento envidia de otras personas?
  • ¿Observo mis emociones y las acepto sin intentar disfrazarlas?
  • ¿Trato luego de comportarme de manera noble?
La voz interior de la envidia

Ejercicio nº 33

Proyección defensiva

Intentar reprimir sentimientos o pensamientos indeseables, en vez de aceptarlos, pueden ocasionar mucho daño. Cuando las personas no queremos ver ciertos defectos en nosotros mismos, nos las ingeniamos para ver esos mismos defectos en los demás. Incluso en ocasiones los vemos en los demás por todos lados, aun cuando en realidad no estén ahí.

Escribe cinco casos en los que hayas sentido envidia, durante la semana pasada o antes. En cada uno de ellos, trata de hablar con la persona involucrada acerca de lo que sentiste, o bien escríbelo. El mero acto de reconocer haber tenido envidia puede ayudar a ver en perspectiva la emoción y superarla.

Lista de agradecimientos

Continuamos con el ejercicio nº 1. Escribe las razones por las que estas agradecida.

Día 1: Estoy agradecido por…